El número puesto en las peñas folclóricas de los ’80. Poncho artesanal, guitarra de palo y comensales felices con el navegado. O bien en las vacaciones, acampando y estirando la noche frente a una fogata que afirmaba endeblemente una olla ya negra con este maravilloso vino caliente y aromático. ¿Y qué pasó en el intertanto? ...