Si recordamos la icónica Sex and  the City, es imborrable la imagen de las cuatro amigas estupendas, caminando imponentes por las calles neoyorkinas, con peinados, maquillaje y vestidos perfectos, listas para ir en búsqueda del amor. Aquella imagen del New York cosmopolita, glaseado y ponderoso se transforma en algo hiper real, crudo, mal vestido y ...