Mi cama es sagrada. No hay nada que me moleste más que esté sucia. Pero es paradójico, porque es culpa mía. Me gusta tomar desayuno y si puedo optar a alguna otra comida del día, lo hago. El problema radica al acostarse: las migas, horribles migas. Pero eso se acabó. LG ha creado una maravilla ...