Por @negracesante  Mi cariño profundo e infinito por Keri Russell empezó con la triste y calamitosa vida de la crespa Felicity Porter. Reina indiscutible de la ñoñez, los chalecos gigantes,  las faldas largas con calcetas blancas y los amores no correspondidos. Once años después, Keri volvió a mi televisor (y a mi corazón) como la ...