Es difícil imaginar un público más respetuoso y participativo que los espectadores cubanos, siempre comentando, aplaudiendo y hasta gritando con cada suceso de una buena película, pero ¿qué pasa si no entienden del todo lo que ven? Güeros es un ejemplo de ese cine difícil, enmarañado en diferentes temáticas pero con un hilo conductor, en ...