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Ejercicios de elongación

5 ejercicios de elongación fáciles para hacer en cualquier parte

Muchos de los que trabajamos de nueve a seis de la tarde sentados en un escritorio, nos quejamos de la vida sedentaria y del poco tiempo que disponemos para ir a un gimnasio o hacer ejercicio. Lo ideal sería hacerse un tiempo en la mañana, en la hora del almuerzo o después del horario laboral para ejercitarnos, pero la mayoría de las veces el cansancio nos gana o bien, tenemos otros compromisos que nos impiden dedicarle tiempo a nuestro cuerpo.

Sin embargo, existen algunas formas básicas para ejercitarte que puedes hacer desde tu propio escritorio. No te vamos a mentir, estos consejos no tonificarán tu cuerpo ni menos compensaran las horas de actividad física que sí o sí deberías tener a la semana, simplemente te ayudarán a no contracturarte con las largas horas frente al computador, a no perder flexibilidad y a evitar los molestos dolores y la rigidez del cuerpo después de las horas de trabajo.

Te presentamos cinco ejercicios que puedes hacer desde tu escritorio:

1.Estira tus muñecas

Muy básico y simple, pero absolutamente necesario. Piensa que mientras trabajas la mayor parte del tiempo tus brazos están doblados y no se irrigan de forma correcta. Coloca tus dos brazos frente a ti y con una mano, aplica presión sobre la otra, estirando la muñeca, tal como aparece en el video. Mantente en esta posición durante algunos segundos y luego realiza movimientos circulares con tus muñecas para relajar. Hazlo varias veces al día o cada vez que sientas rigidez en tus muñecas.

2. Haz sentadillas, ¡pero no te sientes en la silla!

La idea es exigirle un poquito más a tu cuerpo para que esté activo, resulta muy beneficioso para la espalda baja y los glúteos. Párate delante de la silla y baja el cuerpo doblando tus brazos sobre tus hombros, sin encorvarte. La idea es que bajes hasta tocar la silla con tus glúteos, pero sin sentarte en ella. Vuelve y repite varias veces.

3. Elonga tus piernas

Sentando durante todo el día, tus piernas suelen estar dobladas y, al igual que tus brazos, mal irrigadas. Una buena idea es que, cada cierto tiempo, las estires y elongues. Mientras estés sentado, estira tus piernas delante de ti, luego intenta llegar con tus manos hasta los dedos de tus pies. Vuelve a tu posición inicial y repite el proceso varias veces o cuando sientas rigidez en tus piernas.

4. Junta tus omóplatos

Elongar los hombros

Una de las zonas que más sufre mientras permanecemos trabajando, es el cuello y los hombros. Llegamos a la casa y nos sentimos verdaderos robots. Con este ejercicio podrás ejercitar la zona, soltarla y evitar que se contracture. Tal como aparece en la foto, coloca tus dos manos en el escritorio y piensa que debes sostener un lápiz entre tus omóplatos, luego encórvate y relaja. Repite las veces que sean necesarias para que tu columna y cuello se relajen.

5. Relajar hombros y cuello

Relajar hombros y cuello

Otro de los ejercicios imprescindibles para relajar cuello y hombros es su estiramiento mediante esta simple secuencia. Levántate de la silla y entrelaza tus dedos por la espalda, levantando tus brazos a la vez. Baja con tu torso y estira los brazos sobre tu cabeza hasta donde puedas. Haz varias repeticiones.

Y recuerda hacer alguna actividad física por lo menos dos veces por semana. Uno de los motivos importantes que puede llevarnos a padecer enfermedades crónicas, es el sedentarismo y la mala alimentación. Procura entonces tener una buena dieta y ejercitar tus músculos.

¿Qué otros ejercicios agregarías?

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