Mi perfil
Regístrate con
Facebook
- ó -
Recuperar contraseña
Restaurant The White Rabbit

Restaurant The White Rabbit: Siguiendo al conejito blanco

Dicen que cuando uno espera por las cosas, más se disfrutan. Y pucha que me demoré en ir al Restaurant The White Rabbit, el ya bien comentado gastropub que abrió hace unos meses en el barrio Bellavista. Y pucha también que lo disfruté.

Este delicioso lugar tiene una ambientación sencilla, cálida y tremendamente ondera. Posee una decoración basada en la madera, líneas puras, tonos neutros y espacios simples pero con bellos detalles, que te invitan a quedarte por un buen rato junto a tus amigos. Porque Restaurant The White Rabbit es justo eso: un lugar donde te sientas a que te regaloneen con su exquisita comida, y además te invita a compartir cuando te sientas en su escalera que da a la calle, en la cual inteligentemente han puesto cojines para disfrutar del lugar.

Pero vamos a la comida. Debo aclarar que como no había ido aún, partí al revés: fui a conocer el recientemente inaugurado brunch del domingo de Restaurant White Rabbit, en lugar de ir a una visita nocturna de otro día de la semana. Mejor, más pendientes para mi lista y obligada a volver por esa carta.

Entradas caidas del cielo

Partimos con unas ostras fresquitas y puestas con cariño sobre una cama de hielo, acompañadas de una salsa picante que bajó directamente desde el cielo, y que obviamente supe guardar para ponerle a lo que venía después. Segundo, los huevos benedictinos, pornográficamente deliciosos con una yema que al pincharla se escurría por el plato, mezclándose con la salsa holandesa y haciéndote pensar solamente en perder la compostura para pasarle la lengua al plato. (Uff, me acaloré).

Sandwiches gloriosos

Tercera parada, un sanguchito de croissant que se abre como cofre del tesoro, y guarda justo eso: una omelette con tocino grueso y sabroso que debería estar custodiado por los guardias de Buckingham. Se pasó. Cuando muera, quiero que sea con un trozo de ese tocino en la boca.

TWR.-Croissant-con-omelette-de-tocino

Restaurant the White Rabbit

 

La cuarta patita vino de la mano de un plato sorprendente: Alcachofas grilladas con alioli y limón. Simple, rico y tremendamente bien hecho. Y como todavía quedaba espacio en los estómagos de la mesa, llegó un sanguchito más para compartir llamado Faced Bacon. Ahí estaba él nuevamente: mi amado tocino me miraba desde un pancito que también tenía queso crema, rúcula y láminas de queso.

Me pongo de pie con los cócteles que preparan en el lugar. Cuando las frutas de la temporada llegan a las manos correctas, agradeces estar en Chile en verano y tener sandías. Mai gash, cómo no se me ocurrió antes. Puntos extras además para el Wild Rabbit, que tiene Bourbon, jugo de limón, manzana, pepino, jengibre y harto hielo, una delicia.

Puedo seguir pero no los quiero latear, además así van ustedes para que sean felices como yo lo fui. Un lindo lugar, muy bien atendido y con gran calidad tanto en la comida como en los bebestibles. Oye, que cumpla bien con estos 4 puntos al mismo tiempo, sabemos que es difícil de encontrar. Así que felicitaciones y larga vida a este conejito.

The White Rabbit. Antonia López de Bello 0118 (esquina Chucre Manzur).

Reservas: (+56 2) 2503 4246 info@thewhiterabbitstgo.com
Lunes a sábado de 19:00 a 24:00 hrs. / Domingo de 12:00 a 16:00 hrs.
Facebook (/thewhiterabbitstgo)

¿Cómo encontraste este artículo?

Débil Regular Excelente