Mi perfil
Regístrate con
Facebook
- ó -
Recuperar contraseña
Grapes_in_Pálava_region_(1)

Las uvas

Una de las frutas favoritas de esta temporada. Avisadoras del verano, el calor y los picnics que se vienen. Grande, negra y con pepas para partirlas en 2 con los dientes porque no caben de un solo bocado. Rosadas y enormes para meter a la licuadora con agua y hacer un jugo de antología que acompañe nuestros almuerzos cargados a las ensaladas y el choclo de esta época. O bien rosadas, muy redondas y pequeñas, sin pepas y dulces para comer de postre recién lavadas y con las gotitas de agua aún escurriéndose hasta el fondo de la fuente.

Blancas de cáscara gruesa, con hartas pepas y que nos recuerdan a los parrones que había en nuestras casas de infancia con sombra, viento fresco y el reto de la madre de que no comiéramos uvas calientes recién sacadas porque nos harían mal para el estómago. Mis favoritas del mundo: la uva de mesa, la dedos de dama o como quieran llamarle; aquella blanca, sin pepas, alargada y extremadamente dulce, jugosa y que se transforma en una delicia para ver tele después de almuerzo bajando la comida con algo fresquito recién salido del refrigerador. Desgranadas en una taza o con el racimo en un plato, control remoto, patitas al aire y vamos echándolas a la boca.

grapes-975594_960_720

Foto: Pixabay

¿Cómo no vamos a estar felices por la existencia de las uvas? Traedoras de buenas nuevas para el año que viene, una por cada campanada del reloj o una por cada mes y su consiguiente deseo de buena fortuna y prosperidad como dicta la tradición. Razones para agradecer por su existencia hay muchas, y eso que ni siquiera nos hemos puesto a hablar del vino, que ya bien saben cuántas alegrías nos puede dar una sencilla fruta que afortunadamente tenemos por montones.

Vinagre que nos proporciona escabeches que acompañarán nuestros platos de invierno, aceite “pepita de uva” que condimenta las papillas de los niños pequeños, pasas por montón que irán a parar a pasteles de papa, de choclo, empanadas y a más de alguna bandeja de picoteo para las visitas en casa. Por todo esto y por mucho más: gracias infinitas queridas, amadas y respetadas uvas.

¿Cómo encontraste este artículo?

Débil Regular Excelente