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El sánguche de plateada

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Todo sobre: Salir a Comer

Algo tiene la plateada que nos gusta tanto, que te marca a fuego y cuando piensas en un trozo bien hecho empiezas a salivar. Plateada con puré, con arroz, sobre porotos con mazamorra en el verano, llenando de juguito de carne todo lo que toca adentro de tu plato. Comiéndose aparte las zanahorias y cebolla que la acompañan, para dejar al final a nuestro adorado trozo de carne.

La plateada perfecta

Es que ya desde que la cocinas el olor que sale de la cocina es asombroso. Una cama de cebollas en juliana y zanahorias en rodajas, la plateada con sal y pimienta, orégano, laurel, vino (y harto, no sean mezquinos) adentro de la olla y listo, a esperar con calma. O bien al horno, con los mismos ingredientes descritos pero si lo desean, pueden omitir la zanahoria y agregar champiñones, o simplemente con la cebolla bastará.

plateada

No me voy a cansar de repetir, como toda carne o guiso que pasa por los quemadores: FUEGO BAJO Y NO APUREN. Pónganse  a ver varios capítulos de su serie favorita en Netflix  y olvídense unas 3 o 4 horas de su plateada. De vez en cuando la vigilan o rehidratan echándole el jugo por encima, y vuelta a la serie hasta que se cumpla el tiempo, les aseguro que tener esta paciencia valdrá la pena.

Sánguche de plateada

¿Llegaron menos comensales de los que esperaban y aún queda plateada? Es lo mejor que les podría haber pasado. Guárdenla y déjenla reposar un par de días, la cortan o la deshilachan con la mano, la calientan en una sartén con el jugo de la misma y se viene la imaginación entre 2 mitades de marraqueta, como por ejemplo: tomate y queso chanco todo mezclado con orégano; hojas de rúcula más cebolla frita; los mismos champiñones que se hicieron en el jugo junto a un poco de queso de cabra fundido; un huevo frito para que al primer mordisco de pan se reviente la yema y escurra por las hilachas de carne; o bien un trozo de queso azul fundido en un poco de crema, acompañado de peras caramelizadas (cortadas en rodajas y al sartén con un poco de azúcar, es muy fácil), o simplemente con tomate fresco y ají verde… con TV prendida, pantuflas y mantita va a ser lejos el mejor panorama.

¿Y para acompañar? No hay que ser excluyentes, así que para tamaño sánguche puede ser un té caliente si lo servimos de once o un tremendo schop helado si estamos en una buena terraza primaveral como las que comienzan a abundar. ¿Mi opción de maridaje? Borgoña de frutillas en vino tinto, y comencemos a estirar estas tardes cada vez más soleadas y cálidas. ¡Salud!

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