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En defensa de las mujeres que queremos ver fútbol

En época de Mundial abundan los manuales para las mujeres “cachito”. Estos días donde mañana, tarde y noche el tema son los partidos, las jugadas, los goles y las estadísticas, parece que las mujeres necesitamos estar bien claras en nuestro papel.

He visto todo tipo de publicaciones que buscan “aconsejarnos” en cómo dejar tranquilos a nuestros hombres. Y creo que hay muchas que se lo toman y se arman panoramas para no molestar, para darle permiso al marido para que consuma todo el fútbol que sea posible.

La excepción a la regla

Soy la menor de tres y con dos hermanos hombres el fútbol siempre ha sido parte de mi vida. Lo odié cuando tuve que verlo por obligación, cuando el control remoto estaba fuera de mi alcance. Tampoco me gustó cuando sin mucha opción pasé varias tardes al arco, en teoría jugando de arquero pero realmente recibiendo puros pelotazos. Eran tiempos donde no podía elegir.

Hasta que un día, por razones misteriosas, empecé a disfrutarlo. Partía feliz al estadio a ver a la U, después a la Selección. Me conquistó la experiencia; llegar al estadio, las miles de personas cantando, la espera, gritar los goles. No habría podido resistirme a toda la emoción.

Y cuando llegó el día en que el control remoto era mío y no había a nadie a quien pedirle permiso, me di cuenta que quería ver los partidos de fútbol el fin de semana. Ver los goles por Youtube. Escuchar por la radio los comentarios del campeonato.

Cosa de genética

Memoria futbolística no tengo, lo admito. Me sorprenden las conversaciones donde hacen referencia al gol de la final del año nosecuánto. El pase de nosequién para tal final. Y parece que los hombres nacen así porque también veo en los niños la capacidad de recordar fechas y nombres de partidos que ni siquiera vieron.

Tampoco tengo un profundo sentido de la estrategia. Me entretengo escuchando las discusiones futboleras aunque pocas veces aporto con algún comentario. Todavía es un terreno peligroso para nosotras y hay que saber entrar con el idioma del fútbol.

Cuatro años después

Lo que sí puedo decirles es que estoy feliz de que haya empezado el Mundial ¡cuatro años de espera se hacen eternos! Espero ver todos los partidos que pueda, leerlos en el diario y escucharlos en la radio. Y sé que no soy la única mujer que no necesita manuales, por eso decidí escribir este posteo en defensa de las mujeres que lo disfrutamos.

Y como habemos mujeres que nos entretenemos con el fútbol, también hay hombres que no le ven la gracia (¡lateros!). Por eso quiero aclarar: cada vez somos más las que vemos fútbol y no lo hacemos sólo para mirar piernas sino que porque nos gusta. Porque vibramos, igual que ustedes.

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